No se trata de correr detrás de las mariposas
Se trata de convertirte en el lugar donde ellas quieran quedarse
Vivimos en una época donde perseguir se ha vuelto sinónimo de merecer, donde la velocidad importa más que la intención, y donde pareciera que si no corres detrás de lo que quieres… lo vas a perder.
Pero, ¿y si la verdadera magia no ocurre cuando corres, sino cuando te detienes?
El jardín que nadie ve
El mundo te dice: “persigue tus sueños, persigue el amor, persigue tus metas.”
Pero nadie habla de lo que pasa cuando ese esfuerzo se vuelve desesperación, cuando por perseguir te olvidas de ti.
Entonces aparece una frase que no solo es hermosa, sino necesaria:
“El secreto no es correr detrás de las mariposas, es cuidar el jardín para que ellas vengan a ti.” — Mario Quintana
Cuidar el jardín no es una metáfora bonita… es una práctica diaria, íntima y profundamente transformadora.
¿Qué significa cuidar tu jardín?
Significa mirarte con honestidad, incluso cuando no te gusta todo lo que ves.
Sanar lo que dolió, soltar lo que pesa, abrir espacio a lo nuevo.
Elegir con amor lo que sí merece estar y arrancar, con firmeza, lo que ya no florece.
Cuidar tu mente: dejar de alimentarla con pensamientos que te sabotean y aprender a escuchar tu propia verdad.
Cuidar tus emociones: abrazar tu tristeza sin vergüenza y celebrar tu alegría sin culpa.
Cuidar tu entorno: construir relaciones que nutran, no que drenen, y habitar espacios que reflejen quién eres, no lo que finges ser.
Cuidarte a ti: dejar de buscar afuera lo que solo tú puedes darte.
Lo que crees querer… no siempre es lo que necesitas
A veces perseguimos lo que creemos que nos hará feliz, cuando en realidad es solo una ilusión construida desde la carencia o desde la expectativa.
Al final, no encontramos a quien estábamos buscando…sino a quien también estaba buscándonos.
Eso aplica a personas, metas, caminos y versiones de nosotros mismos que aparecen cuando dejamos de correr y comenzamos a habitar nuestro proceso.
¿Y si confiaras en el tiempo perfecto?
En tu profesión, quizá lo que llamaste fracaso era solo una redirección.
En tus relaciones, tal vez lo que querías no era lo que necesitabas, y el universo lo sabía antes que tú.
En tu bienestar emocional, a veces buscas la felicidad en lo visible, hasta que entiendes que la paz está en cómo te hablas cuando nadie te ve.
En tu creatividad, cuando sueltas el ego, empiezas a crear desde el alma.
La energía que eres, es la que atraes
No se trata de ser “suficiente” para que alguien te elija.
Se trata de ser tan tú, tan auténticx, tan coherente contigo, que todo lo que no vibre igual simplemente se aleje.
Cuando te vuelves hogar para ti mismx, atraes a quienes están listos para quedarse.
Nos convertimos en imanes cuando irradiamos la misma energía que deseamos recibir.
Preguntas que te regresan a ti
¿Estoy cultivando o estoy corriendo?
¿Estoy listo/a para recibir, o solo estoy enfocado/a en buscar?
¿Me estoy eligiendo cada día, o espero que alguien más me elija primero?
¿Confío en que lo que es para mí no necesita persecución?
En resumen
No estás aquí para correr detrás de nada.
Estás aquí para convertirte en el lugar donde todo lo verdadero quiera quedarse.
No se trata de perseguir.
Se trata de atraer y confiar.
Porque las mariposas no se persiguen…
se atraen siendo jardín, no una red.